Nicolás Maduro mostró músculo este sábado al congregar en Caracas a miles de simpatizantes, incluidos cientos de milicianos y miembros de la Fuerza Armada, en medio de la crisis política que atraviesa Venezuela

Para conmemorar el golpe de Estado del 2002 contra el fallecido presidente Hugo Chávez. Los simpatizantes del régimen venezolano se movilizaron 

Al grito de "¡No volverán!", la multitud se congregó en el paseo Los Próceres de Caracas, una explanada donde fueron desplegados los "milicianos", civiles que reciben adiestramiento militar y que juraron ante Maduro defender la patria "con su vida".

Maduro dijo: "Tenemos la meta de llegar a 3 millones de milicianos. Y tengo que anunciar que tenemos los fusiles, 3 millones, para defender nuestra patria en cada ciudad, en todo el territorio de la frontera con Colombia, con Brasil", tras celebrar que en la actualidad son unos 2,2 millones.

Bajo la gestión de Nicolás Maduro el país cayó en la peor crisis económica de su historia, sin embargo él asegura ser víctima de un complot encabezado por Estados Unidos para tumbar su gobierno.

Es valido mencionar que Venezuela sufre un fuerte desabastecimiento de insumos básicos, colapso eléctrico y una inflación proyectada de 10.000.000% para este año.

En tanto que Estados Unidos, Colombia y Brasil reconocieron junto a medio centenar más de países al jefe del parlamento, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela.

Guaidó asumió el cargo el 23 de enero después de que el Legislativo declarara a Maduro "usurpador", por considerar "fraudulentos" los comicios en los que resultó reelecto.

"En el 2002 hicieron un golpe de Estado (contra Chávez). Ahora es el mismo guión, los mismos protagonistas, que quieren tumbar este gobierno", afirmó este sábado a la AFP Ibisay Hernández, una manifestante de 58 años.

Maduro en el acto también dio instrucciones de otorgar rango de ley a las "milicias bolivarianas" e incorporarlas a la Fuerza Armada con el objeto de profesionalizarlas para "resistir los embates del imperialismo norteamericano".

Juan Guaidó ha instado a los militares a retirar su respaldo a Maduro, al considerar que es lo único que falta para lograr su salida del poder. Pero la cúpula militar reafirma continuamente su "lealtad irrestricta" al gobierno.

Mientras Washington, férreo aliado de Guaidó, impuso duras sanciones financieras y un embargo petrolero al país que comenzará a regir el 28 de abril, y ha reiterado que "todas las opciones están sobre la mesa" para sacar a Maduro, incluida la militar.

A la vez que Guaidó se trasladó este sábado al fronterizo estado Zulia (oeste), el más golpeado por los apagones que han afectado al país desde el 7 de marzo y que han colapsado también la distribución de agua, el transporte y las comunicaciones. 

 


Fuente:elcomercio

 

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