MUNDO

30 de agosto de 2019

Piden pena de muerte para una mujer por torturar y abusar de su hijo hasta matarlo

El fiscal del condado de Los Ángeles anunció que busca la pena de muerte para Heather Barron, mamá de Anthony Ávalos de 10 años, y su novio Kareem Leiva, ya que lo azotaron contra la pared, le echaron salsa picante en la cara, lo colgaron boca abajo, lo dejaron caer de cabeza, lo abusaron sexualmente, entre otras torturas

Esta semana la Fiscalía del Condado de Los Ángeles, en California, informó mediante un comunicado,  pidió ante la corte la pena de muerte para la madre de Anthony Ávalos y para el novio de la mujer, ambos acusados por la muerte del niño de 10 años.

La madre de Anthony, Heather Barrón, de 29 años, y su compañero Kareem Leiva, de 33, fueron acusados en octubre de 2018 por un Gran Jurado de tortura y asesinato por la muerte del nene. De igual forma, responsabilizó a la pareja de abusos de otro chiquito denominado Rafael y de una nena nombrada como Destiny.

El niño fue encontrado inconsciente en el apartamento de la pareja ubicado en Lancaster, al noroeste de Los Ángeles, el 20 de junio de 2018 y falleció en el hospital a la mañana siguiente.

Pese a que Barrón llamó al 911 del servicio emergencias para reportar que su hijo había sufrido una caída, las autoridades decidieron investigar tras encontrar algunas señales de posible abuso. La investigación determinó que el nene sufrió al menos cinco días seguidos de torturas y abusos antes de morir.

De acuerdo con los documentos presentados ante la corte, Anthony fue golpeado contra el suelo de la casa y azotado con un cable y un cinturón, se le prohibió usar el baño durante largos periodos y se le colocó salsa picante en la boca, entre otras torturas.

Mientras tanto el 1 de agosto, la familia del menor, incluido su padre, que vivía en México cuando murió Anthony, anunció una demanda legal contra el Departamento de Servicios Infantiles y de Familia (DCFS) de Los Ángeles que busca una compensación de 50 millones de dólares por su muerte.

El abogado de la familia, alega que el DCFS recibió 88 quejas y 15 denuncias de abuso infantil y realizó 18 visitas y sin embargo no retiró al niño de la custodia de la madre.

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